28 de abril de 2010

Grata Sorpresa...

En unos días, decidí ponerme en contacto con Elena, una de mis amigas. Inma, mi otra amiga me pillaba un poco más lejos... estaba de erasmus ese año, asi que preferí hablar primero con Elena.

Elena seguía llendo a clase, pero solo coincidíamos en una asignatura... yo este años había perdido un año y tenía que recuperarlo. Verla en esa clase y por los pasillos me suponía un verdadero suplicio. Los primeros días de mi llegada no la miraba por la rabia que tenía dentro, aun pensaba que todo había pasado por culpa de ellas, pero necesité unos meses para darme cuenta de que la cosa no era así. De que en esta historia todo el mundo tenía parte de culpa y parte de razón.

Una noche de enero abrí mi correo, le dí a nuevo, añadí un enlace de este mismo blog porque no sabía por donde empezar y se lo envié a Elena. Pensé que era la única forma de contarla todo lo que me había pasado en poco espacio y que a la vez me comprendiera.

Su respuesta no se hizo esperar, al día siguiente tenía su respuesta y en un par de días quedamos para hablar. Quedamos en la plaza principal, yo llegue antes y hacía bastante frió, sinceramente esos días de espera previos a la cita estuve muy nerviosa. No sabía cual era la reacción que iba a tener mi amiga después de todo lo que había pasado... habían pasado casi siete meses sin hablarnos, habíamos discutido, alguna llamada subida de tono y algún encontronazo... y en unos minutos nos volveríamos a encontrar.

Por fin la vi llegar a lo lejos, al llegar nos dimos dos besos y empezamos hablar, era raro yo pensaba que iba haber más tensión pero no fue así, nos dirigimos a un bar para seguir hablando y en unas dos horas habíamos hablado todo, fue un trago un poco amargo recordar todo lo había pasado, todavía dolía y sigue doliendo, pero tenía que pasar por ello. Mi amiga Elena fue muy comprensiva conmigo, más o menos se había imaginado todo lo que había pasado. Nuestro sentimiento era mutuo, habíamos discutido, habíamos perdido la relación, pero nos habíamos echado de menos durante cada uno de los días que habíamos estado separadas.

Ahora ya estaba más tranquila, sentía que todo iba a ser más fácil de lo que esperaba y que en pocos días iba a recuperar a mis mejores amigas, una sensación de satisfacción me invadía y tranquilizaba ese nerviosismo que me recorría por el cuerpo cada vez que salía a la calle durante estos meses.

Pero todavía el día no había acabado y otra sorpresa me esperaba, al llegar a casa agregue a Inma al tuenti y terminamos hablando por el Msn, en apenas cinco minutos ya hablábamos como si no hubiera pasado nada, teníamos el mismo buen rollo y las mismas risas de siempre. Me encantaba ese buen rollo.

No daba crédito de todo lo que había pasado ese día y como simplemente dando el primer paso conseguía recuperar a mis amigas y saber que nunca habían dejado de quererme, como yo a ellas tampoco.

¡¡¡OS HE QUERIDO, OS QUIERO Y OS QUERRÉ SIEMPRE PEQUEÑAS!!!

25 de abril de 2010

Siguiente Punto en Mi Lista...


Las navidades habían acabado, empezaba un nuevo año, 2010, me gustan los números pares y tras engullir las 12 uvas de la suerte, algo en mi interior me decía que este año sería distinto al anterior, con la mente más clara y estabilizada, iría arreglando aquella vida en la que alguien sin escrúpulos se metió y la reventó sin piedad.

Pablo volvió a Valencia y yo comencé a centrarme en lo más importante, mis estudios, mis exámenes estaban a la vuelta de la esquina y no dejaría que nada ni nadie perturbara mi mente.

Pero había algo que durante tiempo rondaba por mi cabeza... hacia recuento en mi vida y había recuperado mis estudios, mis padres (todavía quedaba trabajo, pero tenía buena pinta).... pero todavía no había recuperado a MIS AMIGAS. Esas amigas con las que había compartido mis últimos cuatro años de carrera, con las que tantas cosas había vivido, había reído, había soñado, había sentido... y que ahora están totalmente fuera de mi vida. Tan cerca de mi, pero tan lejos de lo que había habido entre nosotras.

Habían pasado más de siete meses, desde las últimas palabras que tuvimos, todavía recuerdo aquel banco de nuestra universidad y aquel mediodía soleado de primavera, como todo lo que habíamos logrado durante cuatro años entre nosotras se iba tan lejos, que era imposible de volver a recuperarlo. No había día en el que no me acordara de ellas, de momentos que habíamos vivido, de esas tardes tiradas en el césped al sol haciendo "confesiones". Al igual que a mi familia y a mis estudios, ellas tampoco salían de mi mente y sabía que verdaderamente no estaba haciendo lo que realmente mi corazón quería y sentía... sino que hacía lo que en mi cabeza crecía, tras año y medio de constantes palabras en contra de toda mi vida.

A los pocos días de que Pablo se fuera, emprendí que si había vuelto a tener contacto con mis padres, y con ellos se estaba solucionando... comprendi que también podría solucionarlo con mis amigas, siempre pensé que ellas no me emprendían, pero a la vez sentía que estaban ahí, que nunca se habían separado de mi y que, al igual que yo, ellas también me echaban de menos y necesitaban que esto volviera a ser como antes.

"Si tan mala era mi vida, si no te gustaba nada de ella ¿por qué querías estar en ella?¿por qué querías que me deshiciera de todo lo que me rodeaba?"

9 de marzo de 2010

Dulce Navidad...



Después de dos días durísimos, sin apenas levantarme de la cama, literalmente, por esa frustración que me invadía... el 23 de Diciembre, él llego a Madrid, Pablo. Por fin Pablo otra vez en Madrid y esta vez para quedarse todas las navidades junto a mi.

Mi padre quería que fuera a casa por navidades, pero yo había hecho planes con Pablo hacia mucho tiempo... por muy triste que suene... iba a pasar estas navidades sola, y él me dijo que eso no pasaría, que dejaría todo y las pasaría conmigo y ahora no podía decirle que me iba con mis padres.

Mi padre entendió mi situación, además era demasiado pronto para ir a mi casa.

Con mi familia no quede más hasta Reyes, pero con mi padre quedé durante todas las navidades. Mi padre lo pasaba mal al verme, me veía mucho más delgada. La verdad que por esas fechas, psicológicamente gracias a Pablo estaba mucho mejor, pero mi padre notaba que no lo había pasado nada bien y desde que volvimos a tomar contacto me ha ayudado en todo lo que ha podido y más. Cada vez que nos veíamos "pasaba revista": comida? ropa? dinero? estudios? y mi respuesta era: bien, bien, bien jeje

La verdad que por el mes de diciembre ya había salido a flote, pero los dos meses anteriores pase muy malos ratos económicos y pude comprobar que puedo vivir con un euro y medio media semana... eso sí con la nevera llena. Fue entonces donde me di cuenta de la verdadera importancia de las cosas, y donde descubrí que prefiero comprar huevos, pan y carne a comprarme un par de zapatos y que no pasa nada por ponerse el mismo jersey dos días en una misma semana.

Por fin después de una veintena de días completamente sola mi vida volvía a estar llena gracias a una personita: Pablo, otra vez vuelvo a sonreír, vuelve la alegría a mi casa, vuelve su compañía en mi cama, en mi ducha, en las comidas, en los paseos, viendo la tele, en los ratos que no haces nada... quince días sin que haya silencio entre las cuatro paredes de mi habitación.

Pablo y yo teníamos muy claro que no queríamos ser pareja, que nos queríamos y teníamos relaciones pero que no pasaríamos de ahí. Pero no nos comportábamos como tal, las caricias se sucedían, no sabíamos andar sin darnos de la mano, no podíamos dormir si no era abrazados, no sabíamos estar sin darnos besos... y me deje llevar por la situación, deje que mis sentimientos corrieran a su libre albedrío... y nos dejamos llevar... no podía dejar escapar a ese chico que todos los días me despertaba con el desayuno en la cama...

En apenas quince días ya teníamos planeado para el mes de febrero, después de mis exámenes, que Pablo vendría a Madrid y nos iríamos a vivir juntos, él quería sacarme de esas cuatro paredes que día a día iban acabando conmigo... haciendo el habitáculo más y más pequeño.

...Pablo LUCHABA para abrirme paso entre esas paredes, esas paredes que tanto me AHOGABAN y me SUMERGIAN en un laberinto sin salida...

7 de febrero de 2010

Mi constante AGUJERO...

Desde que Pablo se fue... todo ha sido más triste, todo estaba más vacío, en conclusión: todo ha sido peor. Pero las nuevas tecnologías nos ayudan y nos pasamos las horas muertas hablando por videollamada.

A veces siento que dentro de mi están empezando a volar mariposillas!!! y es que Pablo me hace sentir muy bien y llena cada hueco de mi vida. Solo él, de toda la gente que me rodea que es poca, ha sabido sacarme de ese agujero negro en el que me hundía cada vez más y del que no hubiera salido si no fuera por él. No le gusta que le agradezca nada, pero aunque no te lo diga:

TE LO AGRADEZCO CADA MAÑANA QUE ME DESPIERTO Y PIENSO EN TI.

Por lo menos mi vida empezaba a volver a su sitio, aunque todavía me faltaban dos amigas muy importantes con las que también rompí relaciones por aquel chico (por llamarle de alguna manera y evitar insultos) que destrozo entera mi vida y mi ser.

La intención de mi padre era la de tener una relación de familia, cosa que yo también quería. Pero sabía que mi madre lo iba a poner difícil y yo tendría que aguantar demasiado, pero tenía que pagar ese precio. Mi padre se lo merecía. Antes de noche Buena quede con mis padres y hermanos a cenar, excepto a mi padre, no veía a ninguno desde hacia seis meses y fue muy duro. Fue duro ver que tu madre te saluda con dos besos como si fueras una desconocía, como si fuera una más en la cena, como si no fuera su hija. Esto me hizo sentir muy mal y volver a caer en mi agujero del que tardé en salir dos días. Dos días ahogada entre mis sábanas, viendo la imagen de mi madre insensible a mi mirada e insensible a sus sentimientos.


Pero, el pobre Pablo me saco otra vez. Pobre, siempre le toca lo peor, por esto y muchas cosas más, me he dado cuenta de que le QUIERO MUCHÍSIMO, no solo ya como un chico con el que tienes una relación (del tipo que sea) sino ya como persona que es.

Lo único que me animaba a las puertas de la Navidad, era que Pablo las pasaría conmigo y que faltaban apenas un par de días para su llegada. A pesar de mi fustración, veía en él una vía de escape que no dejaba que cayera de nuevo en mi agujero...

... un AGUJERO que cada día se iba haciendo MENOS PROFUNDO y todo GRACIAS a PABLO...

30 de enero de 2010

Por fin esa llamada...

Si!!! por fin sonó mi móvil...

... Era un domingo, 20 de diciembre, estaba en mi cocina, ya había terminado de comer y me disponía a lavar los platos, esa tarea que después de comer tanta pereza da, cuando mi móvil sonó. Creía que era Pablo, pero no, en mi móvil ponía "papá"...
[Desde aquella discusión en mi casa (en junio) no había tenido ninguna llamada de mis padres, me habían llamado mis hermanos, mis primas, mi vecina, mi tía... pero mis padres no. Si había hablado con ellos por teléfono, pero era yo la que llamaba para hablar algún asunto puntual y siempre terminaban gritandome, insultandome y seguidamente me colgaban... yo por el contrario ni gritaba ni mucho menos insultaba, sabía que lo estaban pasando mal.

Pero no entendía como podían estar seis meses sin saber de una hija, solo porque discutimos, porque yo quería estar con un chico y ellos no lo respetaron. Yo por otro lado también tengo mi culpa, yo el día que discutimos, salí de casa, no volví y al día siguiente estaba cogiendo un autobús para cruzar España y estar con él.

La situación con mis padres era complicada, aunque yo no estuviera con aquel chico, había mucho dolor, mucho orgullo, muchas malas palabras, demasiadas cosas que dolían. Yo por mi lado había intentado hablar con ellos unas cuantas veces y "me daban en las narices" con malas palabras, gritos... y todo eso me hundía demasiado, así que decidí darlos tiempo y que fueran ellos los que dieran el primer paso.]

Y así fue, descolgué mi móvil y conteste, era mi padre, quería verme y hablar conmigo, me pregunto como estaba y quedamos ese mismo domingo a las siete en la plaza de los Santos Niños. Pase un par de horas de los nervios, no sabía que pensar, me esperaba desde un abrazo con sentimiento hasta un buen cachete... no sabía que reacción iba a tener mi padre.

Llegue a la plaza y le vi a lo lejos, estaba más delgado, cuanto más me acercaba más se giraba, no me aguantaba la mirada. Fue estar a su lado y echarse a llorar como nunca la había visto, me abrazo con un sentimiento tan grande, que inundo mis ojos, él continuo llorando. Se me partió el corazón, nunca había visto a mi padre así, pero por otro lado me sentía agusto y tranquila al ver que al fin todo había acabado y ya estaba en sus brazos.

La tarde fue muy intensa, hablamos de todo lo que había pasado, todas las cosas malas, todo lo ocurrido, la finalidad de ambos era arreglar todo, que más o menos todo volviera a la normalidad. Quedamos en vernos más a menudo y quedar también con mi madre (tema más complicado) y mis hermanos.

...Solo me repetía: " esque me habían quitado a MI NIÑA"...


además mis amigos siempre me decían: "TÚ FAMILIA siempre estará ahí"